
Aprender a vivir lo que sentimos.
Desarrollo humano, reflexión práctica y respiración consciente.
Ángel García Infantes
Mentoría estratégica y desarrollo humano
Experiencias compartidas

Ángel fue alumno mío y lo he presentado en varios lanzamientos como caso de éxito. Me sorprendió gratamente conocer sus inquietudes, su forma de ser y su manera de trabajar: combina curiosidad, constancia y una implicación poco habitual. Es una persona que escucha, aplica lo aprendido y convierte cada proceso en una oportunidad para crecer y aportar valor.

He compartido distintos momentos con Ángel. Nos conocimos en un evento en el que impartí una conferencia; después me entrevistó y también colaboré en uno de sus proyectos. Me parece una persona muy creativa, resiliente y profesional, siempre dispuesta a aportar lo mejor de sí.

He podido comprobar la capacidad de Ángel para comunicar, estructurar conocimiento y transmitir ideas con claridad. Posee un talento especial para la escritura y la divulgación, combinando profundidad y cercanía de una forma poco habitual. Su trabajo destaca por convertir reflexiones complejas en aprendizajes prácticos que conectan con las personas y generan un impacto real.

Compartí con Ángel cuatro años como socio y conozco bien su forma de implicarse en cada proyecto. Tiene una mirada estratégica muy clara y una sensibilidad especial para construir propuestas con identidad. Es constante, creativo y sabe llevar las ideas a un nivel profesional alto y coherente.

Colaboro con Ángel en varios proyectos con instituciones públicas basados en la auditoría digital y escucha social. Uno de ellos está relacionado con la inmigración para la mejora de la convivencia social y el bienestar ciudadano. Es un placer trabajar con él porque lo pone todo muy fácil.

Llevo más de 8 años trabajando con Ángel en proyectos muy distintos —tecnología, creatividad, marketing— y en todos ellos su papel va más allá de la ejecución. Aporta la visión que te falta cuando estás demasiado dentro, te ayuda a tomar decisiones con criterio y sabe cómo acompañar cada proceso para que los resultados sean sostenibles. Es el tipo de consultor y mentor que no abunda.

Trabajar con Ángel en proyectos de innovación para Línea Directa me permitió comprobar su capacidad para conectar estrategia y ejecución con gran precisión. Aporta claridad en entornos complejos y orienta cada iniciativa hacia resultados concretos, con un enfoque práctico y una visión muy bien estructurada.

Conocí a Ángel en el programa de mi compañero Sergio Beguería. Desde entonces compartimos inquietudes sobre marca personal, comunicación y emprendimiento. Me llamó la atención su curiosidad, su capacidad para aplicar lo aprendido y la coherencia con la que convierte una idea en acción. Es una persona cercana, inquieta y comprometida con hacer crecer sus proyectos sin perder autenticidad.

Llevo trabajando con Ángel más de 10 años y ha sido una pieza fundamental en los proyectos que desarrollo aportando estrategia y tecnología para conseguir un mayor impacto. Actualmente colaboramos en proyectos locales en municipios de la Comunidad Valenciana.
He trabajado con Ángel en distintos proyectos, tanto como cliente como colaborador, y siempre ha demostrado una gran capacidad para entender la esencia de cada propuesta. Su enfoque combina criterio, sensibilidad y ejecución, logrando resultados sólidos y bien definidos en cada desarrollo.

Conocí a Ángel en la Aceleradora Lazarus cuando Tucuvi era solo una idea. Me ayudó a construir el MVP desde cero — no solo la parte técnica y estratégica, sino la forma de pensar el producto, validarlo y defenderlo ante inversores. Hoy Tucuvi ha levantado 20 millones de euros en rondas de inversión. Ese primer paso, el más difícil, lo dimos juntos.

Conté con Ángel para coordinar la Aceleradora Lazarus en la Fundación Eurocaja Rural y fue una de las mejores decisiones del programa. Su capacidad para analizar cada proyecto, dar dirección con criterio y acompañar a los equipos hasta que los resultados son reales es lo que necesita una aceleradora para funcionar de verdad. Constante, resolutivo y con una orientación a resultados que marca la diferencia cuando estás construyendo algo desde cero.

Confié en Ángel para que coordinara la Aceleradora de Startups Lazarus y demostró desde el primer momento por qué era la persona adecuada. Su forma de trabajar con los equipos emprendedores —aportando estructura donde hay caos, claridad donde hay bloqueo y visión estratégica en cada fase— es lo que distingue a un buen mentor de uno que realmente transforma. Trabajar con él es avanzar con foco y criterio desde el primer día.

Compartí etapa con Ángel en el programa Lazarus de la Fundación Eurocaja Rural y pude ver de cerca cómo trabaja con emprendedores en los momentos que realmente importan. No solo aporta visión estratégica —sabe cuándo empujar, cuándo frenar y cómo trasladar claridad a quien está en medio de la incertidumbre. Esa combinación de criterio, energía y enfoque práctico es exactamente lo que necesita alguien que está construyendo algo desde cero.

Entrevisté a Ángel en el podcast No Solo Éxito y después compartimos Fuera del Systema, donde formo parte del equipo de mentores. Valoro su capacidad para generar conversaciones con sentido, conectar a personas distintas y convertir una visión en un proyecto compartido. Es un profesional cercano, inquieto y comprometido con aportar valor real.

Compartir el proyecto Fuera del Systema con Ángel fue una experiencia enriquecedora. Destaco su capacidad para conectar personas y disciplinas, escuchar con atención y transformar las ideas en propuestas útiles con sensibilidad, compromiso y mirada humana.

Conocía a Ángel en redes y pensé que era la persona ideal para trabajar con nuestro alumnado en fortalezas personales, emociones y Psicología Positiva. Fue una de las mejores decisiones que tomé ese curso. Consiguió algo que no es fácil en un aula: que los estudiantes se miraran hacia dentro sin resistencia. La sesión generó conversaciones que siguieron días después. Ángel tiene el conocimiento, pero también tiene la forma de transmitirlo. Y eso marca toda la diferencia.

Llevo años trabajando para que mis alumnos no solo aprendan contenidos, sino que aprendan a conocerse. Por eso cuando busco a alguien para hablarles de emociones, el listón es alto. Ángel lo superó con creces. Conectó con ellos desde el primer momento, les dio un lenguaje para nombrar lo que sienten y les dejó algo que no se olvida fácilmente: la sensación de que entenderse a uno mismo es el punto de partida de todo lo demás. Una de esas formaciones que el aula necesita más de lo que cree.

Conté con Ángel para impartir formación de marketing digital y redes sociales a nuestro alumnado y el resultado superó lo que esperábamos. Sabe conectar con jóvenes de una forma que no es habitual: sin perder rigor, pero con un lenguaje y unos ejemplos que les llegan de verdad. Los estudiantes salieron con herramientas concretas y con ganas de aplicarlas. Es de esas formaciones que se recuerdan.